¿Barco de aluminio o de fibra?

Pros y contras de los barcos de aluminio frente a los barcos de fibra de vidrio

Por su durabilidad, los cascos de los barcos de aluminio son Varadero Salinasmucho más resistentes que los barcos de fibra, ya que permite hacer estructuras más fuertes a igualdad de peso. Un barco de aluminio al tener una estructura es más rígida resistirá mejor golpes y roces. Ante un impacto el aluminio se dobla mientras que un barco de fibra se rompe, esto siempre y cuando no sea un golpe muy violento o de grandes dimensiones. Los cascos de aluminio por lo general, resisten mejor la corrosión por agua salada que los de acero y no requieren de ningún tipo de pintura especial. También sufren de corrosión galvánica o electrolítica que puede evitarse con una instalación eléctrica bien aislada y colocando ánodos de sacrificio. Los barcos de fibra no sufren los efectos de esta corrosión, pero en cambio sí les afecta la ósmosis.

Por el peso, el aluminio es un material más ligero que la fibra, esto hace que el de este material será un barco más rápido y necesitará de menor motor para mover los mismos metros que un barco de fibra, lo que nos lleva también un menor consumo.

Si tenemos en cuenta su manejabilidad, los barcos de fibra al ser más pesados son también más estables y sólidos a altas velocidades y cuando el estado de la mar empieza a ponerse picado y complicado, un barco de aluminio a altas velocidades se puede sentir más liviano.

En cuanto a su comodidad, los barcos de aluminio son más ruidosos que los barcos de fibra, sobre todos a altas velocidades y con mala mar. El aluminio es mejor transmisor de la temperatura y por tanto, de no estar bien aislados en su construcción con una capa gruesa de poliuretano u otros aislantes, será más caluroso en lugares cálidos y frío con bajas temperaturas.

Y si hablamos de su mantenimiento, las embarcaciones de aluminio requieren de un mayor mantenimiento. Hay que tener cauto con la calidad de cualquier pieza o tornillo que utilicemos, pues nos podría ocasionar un serio problema. Debemos también limpiar bien el barco con agua dulce después de cada uso. Los barcos de fibra no tienen remaches, soldaduras o corrosión de los que preocuparse aunque hay que vigilar cada año posibles problemas de ósmosis que de no ser tratados a tiempo pueden ocasionar serios contratiempos.

Las pequeñas abolladuras en un barco de aluminio son fáciles de reparar, pero cuando el daño producido es en áreas grandes del casco, las reparaciones son más difíciles y costosas que en los barcos de fibra. La soldadura en aluminio es un trabajo muy especializado y complicado.

Las embarcaciones de fibra de vidrio tienen un acabado más bonito, pulido y brillante. El acabado superficial de los barcos de aluminio deja marcadas las huellas de los refuerzos interiores. Para que estos barcos tengan buen aspecto es necesario pintarlos con pinturas especiales y de mucho grosor.

Al contrario de lo que podamos pensar el aluminio arde, por eso y si se puede se huye de él en la construcción de barcos de guerra y de pasaje. Cierto que arde antes y más fácil el GRP por lo que dado el caso de producirse un incendio, siempre tendrá más seguridad un barco de aluminio. Los barcos de fibra o GRP están construidos Varadero Salinascon productos derivados del petróleo y por lo tanto son combustibles. También ante un impacto con una roca es más fácil hacerse una vía de agua en un barco de fibra que en uno de aluminio.

El desgaste y deterioro de un barco de fibra es mayor a lo largo de los años, la exposición a los rayos solares y la ósmosis no afectan a los barcos de aluminio. También resisten mejor la incrustación de las algas y crustáceos marinos. La mayor rigidez y fortaleza estructural también hace que los barcos de aluminio aguanten mejor el paso de los años y por todo esto se deprecian menos que los barcos de fibra.

Los barcos de fibra tienen un menor coste, ya que permiten la construcción en serie partiendo de un primer molde o diseño, esto lleva a poder fabricar más rápido y a abaratar los costes de construcción. Por esto y por lo que se relata anteriormente, los barcos de aluminio son en general, mucho más caros.

En general, el aluminio permite hacer estructuras más fuertes pero es mucho más caro construir. Para barcos pequeños, que es el caso de la náutica de recreo, en los que no hay necesidad de grandes resistencias estructurales, las embarcaciones de fibra de vidrio son  sin duda una buena elección.